Canto de trinos en madrugada,
anuncian el despertar del alba.
Música: que acompañas, avivas.
¡Estamos en nuevo día!.
Nuevo y diario, cotidiano.
¡Qué complicado hacemos los humanos!,
la existencia, el vivir a mano.
El armonizar, equilibrar sano.
Reposan en el baúl de improntas,
felonías, manías escondidas.
Huecas, indolentes, deshenebradas espinas,
se mezclan, en las entípodas de vida.
Dime unicornio: sé certero.
¿Cómo se rompe el muro de insensibilidad?
¿Cómo se acallan racimos de heridas?
¿Cómo se repone el entorno, la armonía?
Si azuzan tus pasos,
si bandoleros te acuchillan,
si destierran tu independencia,
si te condenan a ser condenado.
Condenado en propiio encierro,
eres extraño en propias baldosas.
Mundo de inseguridades osiosas.
¡Deja en paz!, ¡ya!...., dad libertad!
a mi alegría...............

No hay comentarios:
Publicar un comentario